La medida habitual altera el cálculo diario y cambia la lectura de una cifra que suele interpretarse de manera imprecisa
Tomar café con cafeína en cantidades moderadas podría ser seguro para la mayoría de los adultos y asociarse con beneficios para la salud cardiovascular, según un comunicado de la Asociación Estadounidense del Corazón. La entidad indicó que hasta 400 miligramos de cafeína al día, equivalentes a cinco tazas estándar de 240 ml, no representan un riesgo para el adulto promedio.
La recomendación surgió del análisis de grandes estudios de cohorte como el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-Up Study, que siguieron a miles de personas durante décadas. El comunicado aclaró que estos datos no implican que quienes no toman café deban empezar a hacerlo para prevenir enfermedades, y señaló que las respuestas pueden variar según factores genéticos, hábitos de vida y condiciones preexistentes.
The Harvard Gazette destacó la actualización y recogió la explicación de Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard y coautor del comunicado. Hu afirmó que para quienes ya consumen café, entre dos y cinco tazas al día resultaron tranquilizadoras por su asociación con un menor riesgo de ciertas enfermedades crónicas.
Entre dos y cinco tazas mostraron menor riesgo
La declaración de la AHA señaló que las personas que consumieron entre dos y cinco tazas diarias de café con cafeína presentaron un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. El comunicado respaldó que un consumo regular y moderado puede formar parte de un estilo de vida saludable.
Ese posible efecto no se explicó solo por la cafeína. Según Hu en declaraciones recogidas por The Harvard Gazette, el café contiene polifenoles y ácido clorogénico, compuestos bioactivos que podrían reducir el estrés oxidativo, la inflamación crónica y favorecer la sensibilidad a la insulina.
Los compuestos del café van más allá
El comunicado indicó que tanto el café regular como el descafeinado aportan compuestos bioactivos. Entre ellos, el ácido clorogénico demostró reducir la absorción de glucosa y mejorar su metabolismo.
La investigación también apuntó a que el metabolismo de esos compuestos por las bacterias intestinales produce metabolitos que contribuirían a efectos favorables sobre la salud metabólica y cardiovascular. Ese dato amplió las opciones para quienes buscan reducir la ingesta de cafeína sin prescindir de los posibles beneficios asociados a la bebida.
Las bebidas energéticas no entran en esa categoría
La AHA advirtió que las conclusiones sobre el café no pueden trasladarse a las bebidas energéticas. Según la organización, estos productos suelen contener más cafeína, azúcares añadidos, taurina y otros estimulantes, sin los compuestos bioactivos beneficiosos presentes en el café.
Una sola lata de 473 ml puede aportar hasta 300 miligramos de cafeína. Esa cantidad se acerca al límite diario sugerido por la AHA en una sola bebida y podría elevar el riesgo de hipertensión arterial y arritmias, sobre todo en personas sensibles o con antecedentes cardíacos.
El tamaño de la taza también cambia la cuenta
Hu precisó en The Harvard Gazette que la referencia a cinco tazas corresponde a porciones estándar de 240 ml. Si se usa una taza de 355 ml, esa cantidad equivaldría a unas tres tazas al día, no a preparaciones grandes de cafetería.
La AHA también advirtió que agregar cantidades elevadas de azúcar y crema podría neutralizar los posibles efectos favorables del café. El comunicado consideró seguro para adultos sanos distribuir hasta 400 miligramos de cafeína diarios en varias tazas de café tradicional y recomendó evitar las bebidas energéticas y el café con grandes cantidades de azúcar y crema.
La entidad sostuvo que todavía se necesita más investigación para comprender con mayor precisión cómo distintas fuentes de cafeína afectan al organismo y por qué el impacto varía entre personas según genética, estilo de vida y condiciones preexistentes.