El hallazgo podría ayudar a localizar sus zonas de reproducción y proteger a una especie amenazada
Durante millones de años, el esturión del Atlántico sobrevivió a enormes cambios en los océanos y los ríos. Su aspecto parece salido de otra época: tiene placas óseas que recorren su cuerpo, aletas con espinas y una estructura que recuerda a los peces que habitaban la Tierra mucho antes de la aparición de los seres humanos.
Ahora, un equipo de investigadores consiguió registrar algo que la ciencia nunca había podido escuchar directamente: los sonidos que producen estos peces durante la época de reproducción.
El descubrimiento fue presentado por National Geographic y publicado a partir de una investigación que permitió identificar las vocalizaciones de estos animales. Los científicos descubrieron que los esturiones pueden producir sonidos tan intensos durante el apareamiento que los investigadores los describen como un “trueno”.
El hallazgo no solo permite conocer mejor el comportamiento de una especie considerada vulnerable. También podría convertirse en una nueva herramienta para localizar los lugares donde estos peces se reproducen.
Un sonido que permaneció oculto durante décadas
El esturión del Atlántico es una especie particularmente antigua. Sus características corporales recuerdan a peces que evolucionaron hace millones de años y, pese a su tamaño y apariencia, durante mucho tiempo hubo aspectos básicos de su comportamiento que permanecieron desconocidos.
Uno de ellos era precisamente la comunicación. Los científicos sabían que algunos esturiones producían sonidos, pero faltaba información detallada sobre cuándo los emitían, qué intensidad tenían y qué función podían cumplir.
Para investigarlo, los especialistas utilizaron equipos de grabación submarina capaces de registrar los sonidos producidos en el agua.
Y lo que encontraron llamó la atención: durante la temporada reproductiva, los esturiones producen una serie de sonidos que pueden ser detectados a distancia.
¿Por qué los científicos lo llaman “trueno”?
El apodo no es casual. Los investigadores describieron los sonidos de los esturiones como una especie de “trueno” submarino, debido a la intensidad de las vocalizaciones registradas.
Estos sonidos aparecen principalmente durante el período de reproducción, cuando los animales se concentran en determinados sectores de los ríos.
La posibilidad de identificar acústicamente a los esturiones abre una nueva oportunidad para estudiar una especie que suele ser difícil de observar directamente. A diferencia de los animales terrestres, los peces pueden desplazarse por zonas profundas y turbias donde las cámaras tienen grandes dificultades para obtener imágenes.
El sonido, en cambio, puede recorrer grandes distancias bajo el agua.
Una nueva herramienta para encontrar dónde se reproducen
Uno de los aspectos más importantes del descubrimiento no tiene que ver solamente con escuchar a estos animales.
Los investigadores creen que registrar sus sonidos puede ayudar a identificar sus zonas de reproducción.
Esto resulta especialmente importante porque el esturión del Atlántico es una especie amenazada y conocer dónde se reproduce permite establecer mejores estrategias de conservación.
Los científicos pueden instalar dispositivos acústicos en diferentes sectores de los ríos y analizar los sonidos registrados para determinar cuándo y dónde aparecen los peces.
De esta manera, una tecnología que originalmente podría parecer destinada únicamente a estudiar el comportamiento animal puede convertirse en una herramienta para proteger ecosistemas completos.
Un pez que parece salido de la prehistoria
El esturión del Atlántico tiene una apariencia que ayuda a entender por qué es considerado uno de los grandes supervivientes de la historia evolutiva.
Posee filas de placas óseas, aletas con estructuras puntiagudas y sensores similares a pequeños bigotes, algunos de los cuales están relacionados con su capacidad para detectar y explorar el entorno.
Sus antepasados nadaban en los océanos hace aproximadamente 100 millones de años, cuando los dinosaurios todavía dominaban buena parte del planeta.
Sin embargo, la supervivencia de la especie no significa que esté fuera de peligro. La actividad humana transformó muchos de los ríos que utiliza para reproducirse y los cambios en sus hábitats representan una amenaza para sus poblaciones.
La tecnología permite escuchar lo que antes era invisible
El descubrimiento forma parte de una tendencia cada vez más importante dentro de la investigación de animales: utilizar tecnología acústica para estudiar especies que son difíciles de observar directamente.
Los micrófonos submarinos pueden permanecer durante largos períodos en determinados lugares y registrar sonidos que el oído humano jamás podría detectar desde la superficie.
Después, los científicos analizan las grabaciones para identificar patrones.
En el caso del esturión, esta tecnología permitió descubrir que los animales no son tan silenciosos como se pensaba.
Y, además, reveló que sus sonidos pueden contener información importante sobre uno de los momentos más decisivos de su vida: la reproducción.
El “trueno” que podría ayudar a salvarlos
Para los investigadores, el verdadero valor del descubrimiento no está únicamente en haber encontrado un sonido sorprendente. La posibilidad de escuchar a los esturiones podría convertirse en una herramienta para mapear sus movimientos y localizar áreas reproductivas sin necesidad de capturar a los animales.
Eso permitiría obtener información sobre una especie difícil de estudiar y, al mismo tiempo, reducir la intervención directa sobre su hábitat.
El descubrimiento también demuestra cuánto queda todavía por conocer sobre los animales que habitan los ríos y océanos.
Después de millones de años de evolución, un pez que parecía silencioso acaba de revelar que tenía una voz propia. Y los científicos ahora quieren descubrir qué más pueden contar sus sonidos.
Fuente National Geographic