Cómo influye el sodio del queso suizo frente al cheddar en una dieta para la hipertensión

La diferencia entre ambas variedades abre una pista clave dentro de un plan alimentario más amplio


El queso suizo puede ayudar a bajar la presión arterial dentro de una alimentación equilibrada, por su menor contenido de sodio frente a otros quesos, su aporte de calcio y la presencia de péptidos bioactivos asociados con posibles efectos antihipertensivos, según un artículo de EatingWell firmado por April Benshosan y revisado por la dietista Kelly Plowe. La recomendación no se plantea como una solución aislada, sino como parte de patrones de alimentación como la dieta DASH y la dieta mediterránea, junto con menos alcohol y ejercicio regular.

La comparación más concreta aparece en el sodio: una porción de 28 gramos de queso suizo contiene unos 52 miligramos de sodio, equivalentes al 2% del valor diario. La misma cantidad de cheddar aporta cerca de 185 miligramos, o el 8% del valor diario.

Reducir el sodio es una de las medidas dietéticas más utilizadas para ayudar a bajar la presión arterial. En ese punto, la dietista-nutricionista registrada Sheri Gaw sostuvo, citada por el medio, que el queso suizo es una de las opciones con menos sodio entre las variedades más habituales.

La publicación señala que los lácteos no suelen figurar entre los primeros alimentos asociados con el control de la hipertensión. Aun así, distintas revisiones y especialistas coinciden en que los productos lácteos bajos en sodio pueden formar parte de una estrategia útil para ese objetivo.

Los lácteos con menos sal y buen aporte mineral concentran el respaldo científico

Una revisión publicada por la American Heart Association indica que los lácteos ricos en calcio, potasio y magnesio pueden ser beneficiosos para personas con hipertensión, siempre que se elijan opciones con bajo contenido de sal. Ese criterio es el que respalda priorizar variedades como el queso suizo por encima de quesos más salados.

Además del menor sodio, esa misma porción de 28 gramos aporta alrededor del 20% del valor diario de calcio. Gaw afirmó que el calcio presente en lácteos como este no aumenta la presión arterial ni el riesgo de hipertensión.

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos subraya que el calcio interviene en la regulación de la presión arterial. Según sus guías, una ingesta adecuada de este mineral puede ayudar a mantener los vasos sanguíneos relajados y facilitar el control de la tensión arterial, aunque dentro de un consumo moderado y de un patrón alimentario equilibrado.

La especialista añadió: “De hecho, puede reducir el riesgo de ictus”. El diario presenta esa afirmación como parte del respaldo nutricional de esta elección.

La investigación también analiza péptidos bioactivos presentes en el queso suizo

Otro de los puntos que recoge EatingWell es el papel potencial de ciertos compuestos proteicos. En el caso del queso suizo, menciona dos péptidos bioactivos concretos: Ile-Pro-Pro y Val-Pro-Pro.

La investigación ha atribuido a esos péptidos efectos antihipertensivos. El medio aclara, de todos modos, que todavía hace falta más investigación para precisar qué cantidad de queso sería necesaria para obtener ese beneficio.

Trabajos realizados en centros como la Universidad de Helsinki han comprobado que los péptidos bioactivos derivados de la fermentación de la leche pueden ejercer un leve efecto vasodilatador. Esa acción contribuiría a reducir la presión arterial en adultos con prehipertensión o hipertensión leve.

Los expertos coinciden en que esos compuestos deben integrarse en un enfoque más amplio para controlar la presión. La recomendación no consiste solo en cambiar de queso, sino en ajustar el conjunto de la dieta y de los hábitos.

Gaw aconsejó reemplazar la sal por hierbas y especias como ajo, jengibre, albahaca y orégano. También recomendó priorizar patrones alimentarios de base vegetal, reducir el alcohol y hacer ejercicio con regularidad.

Según la publicación, esos patrones de alimentación parecen más prometedores para bajar la presión arterial que la sola restricción de sal. Dentro de ese marco, el queso suizo puede incorporarse como tentempié con fruta, en un sándwich de pollo a la plancha con lechuga, tomate y aguacate, o en ensaladas y galletas integrales.

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