Las expertas advierten que pararse sobre sal no mejora el sueño

Médicas consultadas por Harper’s Bazaar señalaron que la tendencia viral de TikTok carece de respaldo científico para reducir el estrés o dormir mejor, y que no hay pruebas de cambios en cortisol, serotonina o magnesio


La tendencia de TikTok conocida como standing on salt propone pararse descalzo sobre sal gruesa antes de dormir para mejorar el descanso y bajar el estrés, pero especialistas consultadas por Harper’s Bazaar advirtieron que no existe evidencia científica de que ese contacto en seco produzca los efectos fisiológicos que sus promotores le atribuyen.

Las médicas señalaron que la práctica no modifica los niveles de serotonina ni la producción de cortisol. También indicaron que no hay pruebas de que el magnesio presente en algunas sales sea absorbido por la planta de los pies en cantidades capaces de influir sobre el sistema nervioso.

La viralidad del método creció en redes sociales a partir de videos y comentarios de usuarios que muestran una bandeja con sal gruesa y se colocan sobre ella antes de acostarse. Quienes la promueven aseguran que ayuda a conciliar un sueño más profundo, reduce el estrés y hasta mejora el descanso registrado en aplicaciones de seguimiento nocturno.

Las especialistas descartan un efecto químico directo de la sal sobre el organismo

La psiquiatra neoyorquina Doreen Zarfati y la internista Amanda Kahn fueron convocadas por la revista para evaluar la práctica desde una perspectiva médica. Su conclusión fue que los beneficios químicos atribuidos al ritual no tienen respaldo científico.

Según las especialistas, tampoco puede extrapolarse al standing on salt lo que ocurre con algunos baños de sales. Explicaron que los efectos positivos observados en baños con sales como las de Epsom están vinculados con la inmersión prolongada en agua y no con el simple contacto seco entre la piel y los cristales.

Entre quienes impulsan esta rutina circula además la idea de que la sal activa el sistema nervioso parasimpático y facilita la entrada en un estado de “descanso y digestión”. Las profesionales consultadas por el medio rechazaron esa interpretación al sostener que no hay pruebas de que pararse sobre sal genere ese cambio fisiológico.

El posible alivio estaría en el ritual, no en la sal

Pese a esa falta de evidencia, las expertas reconocieron que la práctica puede tener efectos subjetivos a nivel sensorial y mental. Pararse descalzo sobre una superficie texturizada ofrece un estímulo táctil que puede ayudar a llevar la atención al cuerpo y a frenar pensamientos acelerados antes de dormir.

Ese punto, más que una acción directa de la sal sobre el organismo, podría explicar los beneficios que algunos usuarios dicen experimentar. La publicación señaló que el auge del standing on salt coincide con la búsqueda de rituales nocturnos simples, baratos y fáciles de repetir en casa para facilitar la transición hacia el sueño.

Las especialistas añadieron que estos hábitos también pueden favorecer la desconexión digital antes de acostarse. Ese corte con los dispositivos electrónicos, sumado a una pausa deliberada al final del día, puede contribuir a crear un clima de calma.

Para quienes buscan alternativas con respaldo científico, las expertas recomendaron priorizar la meditación, los ejercicios de respiración y el contacto regular con el entorno natural. También indicaron que los baños con sales específicas, como las de Epsom, sí demostraron favorecer la absorción cutánea de magnesio en determinadas condiciones.

El consejo final de las médicas fue construir rutinas nocturnas que preparen al cuerpo y a la mente para un descanso reparador, con prácticas adaptadas a las necesidades y preferencias de cada persona.

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