Un análisis de 18 estudios aleatorizados encontró descensos de la tensión y señales de menor inflamación cuando las intervenciones de psicología positiva y atención plena se mantuvieron entre ocho y 12 semanas, sin reemplazar tratamientos
Incorporar gratitud, atención plena y meditación a la rutina diaria puede ayudar a mejorar la presión arterial en pocas semanas, según informó Verywell Health a partir de un análisis de 18 ensayos controlados aleatorizados que observó mayores beneficios cuando estas prácticas se sostuvieron entre ocho y 12 semanas y combinaron hábitos diarios con acciones semanales.
La revisión se centró en intervenciones de psicología positiva y atención plena. Detectó mejoras más marcadas en la presión arterial y en la inflamación cuando las personas mantuvieron de forma constante ejercicios como el diario de gratitud, la reflexión sobre experiencias positivas y la meditación consciente.
Entre las actividades señaladas aparecen anotar cada día tres cosas por las que una persona siente gratitud, comer con atención plena, hacer pausas para respirar hondo, realizar un acto de amabilidad cada semana y practicar meditación consciente. El medio indicó que ese conjunto funcionó mejor cuando se integró a la vida cotidiana durante varias semanas, en lugar de aplicarse de forma aislada.
El análisis vinculó hábitos de ocho a 12 semanas con mejoras en presión arterial e inflamación
La autora principal del estudio, Rosalba Hernandez, profesora asociada de trabajo social en la University of Illinois at Urbana-Champaign, resumió esa relación en una idea central. “El bienestar emocional y la salud física están más conectados de lo que muchas personas creen”, dijo al medio.
Hernandez añadió que no es la primera vez que estas prácticas se asocian con efectos físicos. Estudios previos las vincularon con mejor salud inmunitaria, mejor calidad del sueño y mejor funcionamiento físico con el paso de la edad.
La investigadora también sostuvo que la salud cardiovascular no depende solo de lo que ocurre en la consulta médica. “También está moldeada por la vida diaria, los niveles de estrés, las relaciones, las comunidades y el bienestar emocional”, afirmó en declaraciones citadas por la publicación.
El informe aclara que el pensamiento positivo no resuelve por sí solo los problemas de presión arterial. La edad y los antecedentes familiares también influyen, pero la relación entre estrés crónico e hipertensión abre un margen para obtener beneficios cardiovasculares cuando la atención plena se incorpora de manera regular.
Las especialistas propusieron cinco prácticas para sumar a la atención médica tradicional
La psicóloga clínica Neda Gould, profesora asociada del departamento de psiquiatría y ciencias del comportamiento y directora del Mindfulness Program at Johns Hopkins, explicó que el efecto podría entenderse por varias vías. “Desde el punto de vista fisiológico, estas prácticas pueden traducirse en una reducción del estrés, lo que puede bajar la presión arterial y posiblemente disminuir la inflamación”, señaló a Verywell Health.
Gould agregó que incluso las personas con antecedentes familiares de presión arterial alta podrían notar beneficios si estas estrategias logran reducir el estrés. También precisó: “Desde el punto de vista psicológico, estas prácticas pueden disminuir los síntomas de depresión, que afectan de forma negativa la salud cardiovascular”.
La especialista sumó un tercer plano, el conductual. “Desde el punto de vista conductual, estas prácticas generan mayor conciencia sobre actividades que pueden ayudar o perjudicar el bienestar, lo que permite hacer cambios en el estilo de vida”.
Entre las recomendaciones concretas, Gould mencionó escribir cada día tres cosas por las que se siente gratitud, comer una comida o un refrigerio con atención plena y detenerse unos momentos para hacer respiraciones profundas. La lista también incluye un acto sencillo de amabilidad cada semana.
La meditación consciente forma parte de ese repertorio. En esa práctica, la persona se sienta en silencio y concentra su atención en lo que ocurre en ese momento, con curiosidad y sin juzgar.
Gould insistió en que estas herramientas no sustituyen los tratamientos habituales. “Todas estas prácticas deben usarse en el contexto de la atención médica tradicional, como cumplir con los medicamentos y con hábitos de vida saludables. Queremos abordar la salud y el bienestar desde todos los ángulos”.