Un estudio asocia a la NFL con mayor mortalidad por enfermedades neurodegenerativas

Un análisis retrospectivo de 19.824 jugadores que compitieron entre 1960 y 2019 halló casi cuatro veces más muertes por demencia, párkinson y esclerosis lateral amiotrófica que en la población general ajustada


Un estudio de Mass General Brigham, NFL, cuatro veces y neurodegenerativas concluyó que los jugadores de esa liga de fútbol americano tienen una probabilidad casi cuatro veces mayor de morir por enfermedades neurodegenerativas que la población general, un hallazgo que cobra más peso porque la misma cohorte mostró una mortalidad total inferior al promedio nacional.

La diferencia fue todavía mayor entre quienes murieron antes de los 60 años: en ese grupo, la mortalidad por enfermedades neurodegenerativas superó en más de 12 veces la de la población general. El trabajo también detectó que quienes tuvieron carreras de cinco temporadas o más registraron casi el doble de riesgo que los jugadores con trayectorias de una a cuatro campañas.

La investigación, publicada en eClinicalMedicine y realizada por Mass General Brigham, la Universidad de Boston y la Fundación para la Conmoción Cerebral y la Encefalopatía Traumática Crónica, analizó los registros de 19.824 jugadores de la NFL que compitieron entre 1960 y 2019. Los autores la describieron como el mayor estudio de cohorte retrospectivo sobre este grupo.

Los resultados mostraron una mortalidad neurodegenerativa de 3,94 veces la esperada en comparación con la población general, con aumentos en demencia por todas las causas, con una SMR de 3,80; en enfermedad de Parkinson, con 3,88; y en esclerosis lateral amiotrófica, con 4,55. Al mismo tiempo, la mortalidad por todas las causas fue menor, con una SMR de 0,70 y un intervalo de confianza del 95% de 0,67 a 0,74.

El estudio vinculó el riesgo con los impactos repetitivos en la cabeza

El trabajo incluyó a todos los atletas actuales y retirados de la NFL que debutaron entre 1960 y 2019 y jugaron al menos un partido de temporada regular o postemporada. Según el resumen publicado en eClinicalMedicine, los investigadores cotejaron registros del Índice Nacional de Defunciones entre 1979 y 2023 con datos de Sports Reference, LLC.

Con esa base, calcularon razones de mortalidad estandarizadas a partir de datos del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional y compararon a los jugadores con una población general ajustada por edad, sexo, raza y año calendario. El objetivo fue sortear limitaciones metodológicas previas, como sesgo de selección, diagnósticos subjetivos e información retrospectiva.

El estudio buscó medir la relación entre la exposición a impactos repetitivos en la cabeza y la mortalidad neurodegenerativa en una cohorte que los autores definieron como completamente documentada. Incluso al considerar otros factores de riesgo conocidos, la mortalidad neurodegenerativa siguió siendo tres veces mayor que en la población general.

Esa simulación de riesgos específicos por causa arrojó una SMR neurodegenerativa residual de 3,04, con un intervalo de confianza del 95% entre 2,63 y 3,50. Para los autores, ese resultado reforzó la asociación observada en el análisis principal.

Daniel Daneshvar, profesor asociado de la Facultad de Medicina de Harvard y jefe del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital de Rehabilitación Spaulding, afirmó que “esta es la prueba poblacional más clara que hemos tenido hasta ahora de que los jugadores de la NFL están muriendo debido a enfermedades neurodegenerativas a tasas reales y mediblemente más altas”. Añadió: “Este estudio demuestra que, al analizar a los atletas que jugaron un partido de la NFL, incluyendo a casi 20.000 jugadores, en todas las causas oficiales de muerte, el resultado es el mismo: los jugadores de la NFL mueren de demencia y enfermedad de Parkinson de tres a cuatro veces más a menudo de lo que deberían”.

La menor mortalidad general no redujo el peso del hallazgo cerebral

El trabajo también intentó explicar por qué los jugadores de la NFL presentan menos muertes totales pese al aumento en enfermedades cerebrales. Según los investigadores, tenían menos probabilidades de morir de cáncer, enfermedades cardiovasculares y suicidio, lo que los ubicó como una población generalmente más sana.

Para interpretar ese contraste, los autores introdujeron el Efecto de Supervivencia por Resiliencia Atlética, o STARS. Ese concepto atribuye la menor mortalidad general a factores genéticos, ambientales, médicos y conductuales asociados con llegar al deporte profesional, como alto rendimiento físico y cognitivo, resiliencia, autodisciplina, menores tasas de tabaquismo y menos enfermedades o lesiones graves en etapas tempranas de la vida.

El estudio agregó que un mayor nivel educativo y un mejor acceso a la atención médica podrían compensar otros problemas de salud en la adultez. Bajo esa hipótesis, las tasas elevadas de enfermedades neurodegenerativas resultan todavía más llamativas y hasta podrían subestimar la relación real entre haber jugado en la NFL y desarrollar enfermedad cerebral.

Jesse Mez, director asociado del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Boston y codirector de investigación clínica del Centro de ETC de esa universidad, sostuvo: “Un aumento de cuatro veces en las tasas de demencia debido a una presunta causa ambiental es inmenso, y los estudios de bancos de cerebros indican que la encefalopatía traumática crónica es la explicación principal”. También comparó esa magnitud con otra exposición conocida: “Para ponerlo en perspectiva, la exposición elevada al plomo, que fue prohibido en la pintura y la gasolina en los Estados Unidos debido a sus consecuencias neurológicas y cardiovasculares, conlleva una tasa de demencia de dos a tres veces mayor y una tasa de mortalidad cardiovascular 1,5 veces mayor”.

Los autores aconsejaron a los exjugadores consultar a especialistas

La recomendación central del estudio para los exjugadores preocupados por su salud cerebral fue consultar con especialistas. Los investigadores señalaron que muchas afecciones pueden causar síntomas parecidos a los de las enfermedades neurodegenerativas y que varias de ellas son tratables.

El trabajo añadió que, aun cuando no sea posible eliminar el riesgo a largo plazo, identificar y controlar factores de riesgo modificables puede contribuir a la salud cerebral general y a la calidad de vida. Entre los recursos citados para orientación, derivaciones o apoyo aparecieron The Trust Powered by the NFL Players Association, la Professional Athletes Foundation de la NFLPA y la Concussion & CTE Foundation HelpLine.

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