Los cambios en el estilo de vida son clave para prevenir complicaciones de la hipertensión arterial

Reducir sal, ultraprocesados, alcohol y tabaco, junto con actividad física y control de peso, forman parte de las recomendaciones centrales para disminuir el riesgo cardiovascular, según sociedades médicas argentinas durante el Mes de la Medición de la Presión


La hipertensión arterial afecta a más de 1.400 millones de personas en el mundo y suele avanzar sin síntomas, por lo que una medición de la presión al menos una vez por año se considera la vía central para detectarla a tiempo y prevenir complicaciones como infartos y accidentes cerebrovasculares, según las recomendaciones difundidas por la Fundación Cardiológica Argentina y la Sociedad Argentina de Cardiología.

El problema no se limita al diagnóstico tardío. En Argentina, cerca de cuatro de cada diez adultos conviven con esta afección, solo la mitad recibe tratamiento, apenas uno de cada cuatro mantiene la presión bajo control y otro uno de cada cuatro hipertensos desconoce su diagnóstico. Ese escenario explica por qué el control periódico se aconsejó incluso en personas sin síntomas, menores de 40 años o con sensación de buena salud, con mayor atención en quienes tienen antecedentes familiares, diabetes, sobrepeso o hábitos poco saludables.

La hipertensión está reconocida a nivel mundial como el principal factor prevenible de las enfermedades cardiovasculares. Su carácter silencioso permitió que durante años no dé señales evidentes, mientras produce daño en órganos como corazón, riñones y cerebro y favorece insuficiencia cardíaca, deterioro cognitivo y muerte prematura.

Medirse una vez al año permite detectarla antes

La medición regular de la presión arterial fue presentada como la única vía eficaz para identificar esta condición en forma precoz. Los especialistas señalaron que se trata de una práctica simple, accesible y esencial para el diagnóstico temprano, precisamente porque muchas personas omiten el control cuando se sienten bien.

El dato central es directo: la hipertensión puede no manifestarse durante mucho tiempo, pero sigue elevando el riesgo cardiovascular. La medición anual permitió buscar valores elevados antes de que aparezcan complicaciones y abrió la posibilidad de tomar medidas para reducir ese riesgo.

El daño puede avanzar sin dar síntomas

El riesgo creció ante factores como obesidad, tabaquismo, sedentarismo y diabetes. Esa combinación aumentó la probabilidad de que la enfermedad avance sin ser detectada y derive en eventos de alto impacto clínico.

Para quienes presentan antecedentes familiares, exceso de peso o costumbres no saludables, la frecuencia de control debería aumentar bajo guía médica. La recomendación no reemplazó la consulta profesional, pero remarcó la necesidad de una actitud preventiva sostenida.

El automonitoreo en casa mejora el seguimiento

El automonitoreo domiciliario se consolidó como una herramienta útil y eficaz para el seguimiento de la presión arterial. La medición en el hogar facilitó la detección temprana de valores elevados y promovió una participación más activa en el cuidado de la salud.

Según el texto difundido en el Mes de la Medición de la Presión Arterial, conocer los propios registros también mejoró la adherencia al tratamiento y podría ayudar a reducir hospitalizaciones por emergencias cardiovasculares. Esa práctica se sumó al control clínico, no lo sustituyó.

Los hábitos cotidianos influyen en el riesgo cardiovascular

La prevención comenzó antes del diagnóstico y se sostuvo con rutinas diarias. Reducir la sal y los alimentos ultraprocesados, mantener una alimentación equilibrada, hacer actividad física regular, dormir lo suficiente, manejar el estrés y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol fueron señalados como factores esenciales para disminuir el riesgo.

El control del peso y la revisión periódica de colesterol y glucosa también integraron esa estrategia preventiva. En personas con tratamiento, el texto indicó que los fármacos antihipertensivos disponibles son eficaces cuando se combinan con cambios en el estilo de vida.

En mayores de 80 años cambian los objetivos

En las personas mayores de 80 años se consideraron aceptables valores de hasta 150/90 mmHg. Los objetivos terapéuticos para ese grupo debieron definirse según el grado de independencia y las condiciones físicas individuales, en consulta regular con profesionales.

El texto también remarcó que no se debe suspender el tratamiento ni los controles médicos aun cuando los valores aparezcan normales, salvo indicación contraria del equipo de salud.

Una jornada abierta ofrecerá controles gratuitos

En el marco del Mes de la Medición de la Presión Arterial, la Fundación Cardiológica Argentina y la Sociedad Argentina de Cardiología organizaron una jornada abierta para el sábado 30 de mayo en los Bosques de Palermo. La actividad incluirá controles gratuitos de presión, colesterol y perímetro abdominal.

La propuesta también ofrecerá asesoría médica personalizada, ejercicios físicos, espacios de meditación y consejos prácticos para el cuidado del corazón, con inscripción previa.

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