En pleno auge del deporte repasamos cuales son las principales afecciones que sufre el cuerpo ante la falta de preparación.
El pádel es un deporte que está nuevamente de moda. Quienes lo practican por lo general suelen jugar, sin preparación previa, los fines de semana. Esto lleva a que muchas personas se lesionen.
La mayoría de las lesiones que se originan en el pádel pueden tener numerosos tipos de causas que van desde jugar con demasiada frecuencia, no hacer un calentamiento / acondicionamiento adecuado o un mal equipamiento (zapatillas, palas). A diferencia de los deportes de contacto como el futbol o basquetbol, en el pádel las lesiones por contacto son muy infrecuentes, sin embargo, también hay una posibilidad toparse con tu compañero de equipo y lesionarte.
Entre las lesiones más frecuentes de quienes practican este deporte tenemos la Epicondilitis, Fascitis plantar, esguinces de tobillo, Tendinitis del manguito rotador, tendinopatía del tendón de Aquiles o hasta una rotura fibrilar del gemelo.
¿Qué es la Epicondilitis?
Es una tendinosis del tendón cómun de los músculos extensores de muñeca. Se llama así porque duele en la parte lateral del codo en un reparo óseo denominado epicóndilo. También se lo denomina codo de tenista ¿Por qué? Porque al cerrar el puño para agarrar una raqueta (paleta, pesa, etc) además de flexionar los dedos y la palma de la mano, también extendemos la muñeca. Se contraen los músculos extensores de muñeca, y esa tensión llega al tendón que se inserta en el epicóndilo. Esto muchas veces genera inflamación en estas estructuras y también puede generar dolor.
Causas:
Sobre uso, falta de preparación, mala mecánica o la ingesta de algunos medicamentos.
¿Qué hacer?
Kinesiología (osteopatía, MEP, Ondas de choque, técnicas fasciales, otras.), mejorar la técnica o dosificar cargas (cantidad de partidos, etc. ).
Esguince de tobillo
Los cambios rápidos de posición y los movimientos de aceleración y desaceleración propios en este deporte, pueden conducir a un mal apoyo del pie o a un giro brusco que sobretense los ligamentos que estabilizan al tobillo conllevando al esguince. En esta lesión el ligamento más frecuentemente comprometido es el ligamento lateral externo (LLE). Para lograr que los ligamentos recuperen su función de estabilización y evitar que se desarrollen esguinces crónicos o incluso luxaciones de tobillo, es necesario un abordaje terapéutico temprano, el cual variará dependiendo del grado del esguince presente (microrrotura del ligamento/ grado I, rotura parcial del ligamento / grado II, rotura total del ligamento / grado III).
¿Qué hacer?
La primera acción terapéutica será la inmovilización de la articulación, aplicación de frío local (hielo) y solicitar asistencia médica lo antes posible. En el siguiente vídeo te brindaremos algunas recomendaciones que te ayudarán a lidiar de manera adecuada los esguinces y las molestias que ocasionan: dolor, hinchazón y dificultad para caminar.
Rotura fibrilar del gemelo (síndrome de la pedrada)
El movimiento que implica una arrancada rápida o sprint inesperado puede conducir a un sobre esfuerzo y contracción máxima del músculo de la pantorrilla, que el mismo no pueda soportar, conllevando a la rotura parcial o total de sus fibras. En este caso, las opciones terapéuticas en los primeros días van enfocada a la analgesia del dolor en la pantorrilla y la inflamación presente, esto generalmente implica reposo parcial, termoterapia, vendaje compresivo y ejercicios de estiramiento progresivo. Estas intervenciones deben ser realizadas bajo la supervisión de un profesional de salud; fisioterapeuta, que previamente hubiese valorado en el área afecta.
¿Qué hacer?
Una rotura de fibras musculares del gemelo, no tiene por qué significar el fin de la práctica de pádel. Logra volver a tu rutina con los ejercicios y estiramientos recetada por un kinesiólogo.
Tendinopatía del tendón de Aquiles
Otra de las lesiones que con frecuencia se presentan en los jugadores de pádel es la inflamación del tendón de Aquiles, especialmente en aquello jugadores novatos o que no cuentan con un acondicionamiento físico adecuado previo a competencia. Los síntomas que acompañan dicha afección son dolor en la zona posterior del talón al utilizar el tendón (flexión del pie hacia abajo, pie de puntillas), tumefacción difusa sobre el área del tendón de Aquiles y sensibilidad intensa y difusa con clara impotencia funcional en el movimiento de flexión plantar del tobillo.
¿Qué hacer?
Desde la fisioterapia es posible rehabilitar las funciones de este tendón con ciertas medidas terapéuticas como el uso de agentes físicos, terapia manual y la dosificación de ejercicio terapéutico, además, en la actualidad existen tecnologías que pueden fomentar el proceso de reparación propio del cuerpo, consiguiendo de esta manera una recuperación más acelerada, tecnologías tales como la electrolisis percutánea intratisular o EPI y las ondas de choque, dispositivos que podrás encontrar en las manos de fisioterapeutas.
Tendinitis del manguito rotador u hombro doloroso
No sólo las articulaciones, tendones y ligamentos de los miembros inferiores pueden verse lesionadas en este deporte, ya que los miembros superiores y sus componentes también pueden verse comprometidos. Los principales estabilizadores de movimiento del hombro son los tendones del manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor). Los movimientos repetitivos, una mala técnica de juego o una pala / raqueta inadecuada pueden sobrecargar a este grupo de músculos y tendones, ocasionado dolor, sensibilidad local e incapacidad para realizar movimientos con el hombro afectado.
¿Qué hacer?
Al igual que la afección anteriormente mencionada, esta tendinopatía responde muy bien al tratamiento fisioterapéutico, por ello, si te han diagnosticado una tendinitis o tendinopatía del manguito rotador.
Fascitis plantar
Este deporte implica saltos, carreras contantes y posiciones prolongadas que comprometen principalmente a los pies, en especial a una estructura que brinda apoyo y soporte, les hablo de la fascia plantar. Esta situación de movimientos estresantes estresa particularmente a esta estructura, ocasionando que la persona padezca dolor agudo localizado en el interior del talón, que aparecerá durante el entrenamiento y en los primeros pasos de la mañana dificultando así la caminata.
¿Qué hacer?
El tratamiento frecuentemente indicado su efectividad es la terapia con Ondas de Choque, técnica terapéutica que fomenta la reparación de las zonas microdesgarradas en la fascia, disminuyendo igualmente el dolor y la inflamación que la acompaña.