Según expertos, este síntoma junto a sangrado de encías, debilidad o manchas cutáneas debe alertar sobre una posible deficiencia nutricional, siendo fundamental revisar la dieta o consultar a profesionales de la salud ante la persistencia
La aparición de hematomas sin causa aparente ha generado interés entre especialistas en salud, ya que podrían ser la manifestación de una deficiencia de vitamina C, según expertos citados por The Independent. Este hallazgo proporciona una clave útil para quienes buscan descifrar cambios sutiles en el cuerpo y encender alertas tempranas sobre posibles carencias nutricionales.
Aunque este síntoma podría señalar una causa concreta y solucionable, la evaluación exige precaución. El doctor Howard E. LeWine, editor médico jefe de Harvard Health Publishing, advirtió a The Independent que otros factores, como la carencia de vitaminas del grupo B o de zinc, el uso de anticoagulantes, la edad avanzada y el consumo de corticosteroides, también se relacionan con la aparición de hematomas. Además, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos subrayaron que la deficiencia de vitamina C es poco habitual donde hay buen acceso a frutas y verduras frescas, aunque puede presentarse en personas con dietas restringidas, condiciones digestivas o dificultades económicas. Por todo esto, los especialistas recomiendan siempre consultar a un médico ante síntomas persistentes.
Los hematomas son manchas azuladas o púrpuras que aparecen por la rotura de vasos sanguíneos bajo la piel tras un golpe o presión. Este sangrado interno tiñe los tejidos y da lugar a la coloración característica. Cuando los vasos sanguíneos se vuelven frágiles, las marcas pueden surgir ante traumatismos leves o, incluso, espontáneamente.
La vitamina C juega un papel relevante en la formación y el cuidado del colágeno, una proteína esencial para la integridad de la piel, articulaciones y huesos. Esta micronutriente favorece también la cicatrización y la absorción del hierro alimentario. Los especialistas insisten en que el organismo humano no produce ni almacena de forma eficiente dicha vitamina, por lo cual únicamente una ingesta diaria adecuada garantiza sus funciones.
La carencia de vitamina C debilita la estructura de los vasos sanguíneos y favorece la aparición de hemorragias bajo la piel, lo que puede manifestarse en forma de hematomas ante mínimos roces.
Alimentos fuente y requerimientos recomendados
Entre los alimentos con mayor contenido de vitamina C destacan el brócoli, el kale, los zapallitos y frutas como la guayaba, las fresas y los cítricos (naranja, limón, pomelo). Desde el punto de vista nutricional, conviene preferir vegetales y frutas frescas, ya que la vitamina C es particularmente sensible al calor y al almacenamiento prolongado, perdiéndose durante la cocción o la conservación.
La Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos recomienda una ingesta diaria de 75 miligramos para mujeres y 90 miligramos para hombres, con un límite máximo de 2.000 miligramos para prevenir efectos adversos.
La deficiencia se registra con mayor frecuencia en quienes siguen dietas estrictas, personas mayores, fumadores, individuos con trastornos digestivos o consumidores habituales de alimentos ultraprocesados.
Síntomas y factores de riesgo
Los síntomas que sugieren un déficit de vitamina C incluyen hematomas frecuentes, sangrado de encías, debilidad, piel opaca y manchas rojas en la piel. En situaciones graves, puede desarrollarse escorbuto, una enfermedad que combina hemorragias, debilidad muscular, dolor articular y dificultades en la cicatrización, según explicó el doctor LeWine.
Otros factores, como la deficiencia de vitaminas del grupo B, el consumo de ciertos medicamentos o condiciones médicas que alteren la absorción de nutrientes, pueden incrementar el riesgo de hematomas. El estrés crónico y hábitos de vida no saludables también contribuyen a este cuadro.
Prevención y recomendaciones especializadas
Los especialistas recomendan incrementar el consumo de frutas y verduras frescas como medida preventiva. El uso de suplementos de vitamina C solo se sugiere bajo supervisión médica, especialmente cuando la alimentación diaria muestra limitaciones.
Ante la presencia reiterada de hematomas, sangrado de encías u otros síntomas persistentes, la consulta profesional se vuelve imprescindible para descartar problemas nutricionales y orientar el tratamiento.
Una dieta variada, basada en productos frescos, es la estrategia más eficaz para el mantenimiento de la piel y los vasos sanguíneos. Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la insuficiencia de nutrientes esenciales por déficit en la ingesta de vegetales y frutas puede derivar en problemas de salud de mayor magnitud.