Qué implica la llegada de este médico cirujano.
El Gobierno nacional designó a Luis Fontana como nuevo titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), luego de la salida de Agustina Bisio, quien dejó el cargo por motivos personales. La decisión busca garantizar la continuidad institucional del organismo y fortalecer su conducción técnica.
Fontana es médico cirujano, graduado en la Universidad de Buenos Aires, y cuenta con más de 30 años de trayectoria en el sistema de salud. A lo largo de su carrera se desempeñó en cargos de alta responsabilidad en el sector de la medicina prepaga, particularmente en OSDE, donde fue director general, director médico de servicios asistenciales y gerente médico. También trabajó como jefe de residentes y cirujano de planta en el Instituto Ángel Roffo.
Desde el Ministerio de Salud indicaron que la designación apunta a profundizar el proceso de modernización del sistema regulatorio sanitario, con foco en la eficiencia administrativa, la digitalización de procesos y la toma de decisiones basadas en datos. Entre los ejes de la nueva gestión se encuentran la optimización de recursos, la reducción de demoras burocráticas y el fortalecimiento del control estatal sobre medicamentos y alimentos.
La asunción de Fontana se produce en un contexto de revisión del funcionamiento del organismo, luego de una serie de medidas adoptadas por la ANMAT orientadas a la refuncionalización institucional. Entre ellas, se destacan cambios en los procedimientos de certificación para laboratorios extranjeros, la digitalización de habilitaciones para establecimientos de cosméticos, higiene personal y productos domisanitarios, y la incorporación de mecanismos de reconocimiento regulatorio con agencias sanitarias internacionales.
En ese marco, el organismo actualizó el sistema de certificación de Buenas Prácticas de Fabricación para plantas elaboradoras de medicamentos en el exterior, permitiendo reconocer certificaciones emitidas por autoridades regulatorias internacionales sin necesidad de auditorías presenciales propias, aunque mantiene la facultad de realizar inspecciones cuando el riesgo lo amerite.
Asimismo, se reforzaron controles sobre laboratorios nacionales y se aplicaron sanciones preventivas ante infracciones regulatorias, con el objetivo de resguardar la salud pública. La digitalización de trámites, implementada a través de nuevas disposiciones, estableció un modelo de control posterior basado en declaraciones juradas, con inspecciones y sanciones en caso de incumplimientos.
Desde el Ministerio de Salud señalaron que esta etapa apunta a mejorar la eficiencia del organismo y a recuperar la confianza pública en los sistemas de control sanitario. La gestión de Fontana se enmarca en ese proceso, con el desafío de consolidar estándares de calidad, seguridad y transparencia en la regulación de medicamentos, alimentos y productos para la salud.